Gamificación una nueva forma de enseñar


Gamificación una nueva forma de enseñar

Más de alguna vez, has ocupado algún juego para enseñar ¿Por qué lo hacemos? porque el juego es inherente al ser humano. Nos ha acompañando desde siempre y es una práctica universal que existe en todas las culturas y civilizaciones. Hoy en día, la gamificación la podemos encontrar en ámbitos educativos y laborales, ofreciendo una alternativa para una nueva forma de interacción y enseñanza. Te invitamos a conocer más


¿Qué es la gamificación?

Es el uso del juego como medio para la enseñanza para aportar nuevos conocimientos, para complementarlos o reforzar los ya existentes.

Lo utilizamos porque el juego, al ser una actividad más distendida, tiene pocas barreras de entrada, lo cual motiva la participación y la integración.

Por otro lado, la entretención que conlleva, permite crear un vínculo amable con aquello que queremos enseñar.

No olvidemos que la diversión tiene una particularidad muy notable: facilita la empatía,  ayuda a cambiar comportamientos y romper prejuicios.

El juego tiene esa particularidad. Es capaz de amoldarse a contextos que nos pueden parecer ajenos a él.

¿Jugar… acaso no es poco serio?


Jugar, es algo serio

Todo juego tiene unas normas y objetivos.

Cuando desarrollamos un juego, su elaboración nos entrega información relevante.

Por un lado, durante el proceso de diseño debemos tener claro que deseamos enseñar, que objetivos son claves a lograr, cuántas personas pueden participar, que mecánicas de juego utilizaremos y cuáles serán las reglas que lo enmarcarán.

Por otro, al prototiparlo, que son las distintas pruebas que realizamos para probarlo, llevaremos a la práctica nuestro diseño. En esos momentos de retroalimentación, tenemos la oportunidad de determinar que sirve, que no y las modificaciones necesarias para agregar.

¿Pero un juego es por esencia… competitivo?

Es cierto, todo jugador o equipo quiere ganar y, por supuesto, los juegos hacen despertar las emociones ante los aciertos y errores de uno y de los otros.

Por eso procurar una sana competencia, para enseñar a valorar el esfuerzo y entender que el triunfo no es el objetivo principal, si no el intentar hacerlo lo mejor posible.

Porque muchas veces la competencia que ellos llevan a cabo es con ellos mismos, más que contra otro y la motivación será fundamental.

En la motivación encontramos ese impulso interno que nos mueve, nos da energía, nos sostiene mientras realizamos una tarea o vamos tras una meta hasta finalizarla.

Los aciertos y errores, son parte de un juego,  por tanto no tenemos por qué pedir excelencia, si no darles tiempo y confianza en que lo lograrán.


Conclusión

Lo podemos aplicar en el ámbito del trabajo como en la educación. También la podemos encontrar en el desarrollo de talleres. Por ejemplo en temas de medio ambiente o de salud, donde queremos sensibilizar a la población sobre ciertas enfermedades, inculcar buenos hábitos en la población o motivar a los ciudadanos a cuidarse.

Finalmente, logramos facilitar la enseñanza y fomentar el desarrollo de las tareas,  consiguiendo mejores resultados. 

La gamificación nos ofrece una alternativa para una nueva forma de interacción.

El juego, utilizado de la forma correcta, ofrece una manera diferente de aprender y puede reportar beneficios no solo a nivel educativo, sino también social y personal.


Equipo creativo y desarrollador de contenidos Factor Lúdico

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