Cómo el mundo digital afecta nuestra atención

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por qué me cuesta poner atención

La atención es la capacidad que nos permite seleccionar entre toda la  información que recibimos. En esta operación nuestros sentidos cumplen un rol relevante. ¿Qué debo hacer y cómo hacerlo? responder bien a esas preguntas es fundamental para desarrollarnos bien durante la jornada. Sin embargo, muchas veces no lo logramos ¿por qué? bueno el mundo digital nos seduce fácilmente y nos lleva por caminos prometedores que nos alejan de aquello que requiere de nuestra atención ¿Cómo que nos pasa, cómo ayudarnos? en este post queremos hablar de ello y ofrecer algunas soluciones.


Probablemente, todos tenemos días o momentos del día en que poner atención y concentrarnos en las tareas o actividades del trabajo, la casa o estudio es sencillamente difícil, sino imposible.

Claro, quizá exista la alternativa de posponerlas. Sin embargo, lo normal es que necesitamos llevarlas a cabo. 

Al final es que no terminas haciendo lo que tenías que hacer y te sientes increíblemente frustrado.

Así nos vamos, un minuto estamos concentrados y al siguiente no lo estamos.

Si nos ocurre de vez en cuando, nos parecerá anecdótico. Si es habitual, es más que seguro que nos preocupará ¿pero a qué se debe?

Algunos especialistas señalan que como tenemos múltiples preocupaciones, ellas nos despistan. Ellas nos estimulan con pensamientos de “posibles” problemas o situaciones que pudrían ocurrir, en lo laboral, económicas, enfermedades (miedo a contagiarnos con la pandemia, etc). También con situaciones que nos han ocurrido, agradables o desagradables, y que siguen dando vuelta por nuestra cabeza.

Nuestra mente va de un lado para otro. como una pelota de ping pong. A veces sin control, saltando de un tema a otro sin que necesariamente exista conexión entre ellos. Eso explica la dificultad para concentrarnos en lo que estamos haciendo en este momento. 

La atención está dividida entre la tarea que queremos hacer (ya sea el trabajo, el estudio, la lectura, la tarea hogareña o una película) y todo lo que pasa a nuestro alrededor.

Aunque no tengamos la sensación de estar todo el día pensando en lo mismo, estas preocupaciones permanecen latentes y, de alguna forma, nos hacen estar alerta.

La distracción digital: nuestro cerebro no está preparado.



A nadie le cabe duda que el mundo digital es parte de nosotros y que llegó para quedarse.

Sin embargo, no pocos expertos piensan que nuestro cerebro no está preparado para el rápido y creciente bombardeo de distracciones digitales.  

Esta sobreabundancia de información, en todo tipos de formatos, nos distrae y nos lleva por otros caminos que, en última instancia, nos hacen menos productivos.

Para ser francos, este es un problema del siglo XXI.

La razón radica en que hoy en día la tecnología tiene una preponderancia importante en nuestra vida (específicamente mientras estamos despiertos) que viene con un costo cognitivo.

Un estudio realizado el año 2015 en Canadá por Microsoft reveló que en promedio, la capacidad de atención de un hombre o mujer de mediana edad bajó de 12 segundos a 8 segundos

¿Bueno o malo? los expertos no lo ven auspicioso. 

Ellos  opinan que esto no se debe a una falta de inteligencia, sino que ahora desempeñamos múltiples tareas todo el tiempo.¿Te suena conocido estar haciendo una cosa pensando en otras más que tienes por terminar o pendientes?

Nuestra atención siempre está secuestrada por algo más


Mi-atencion-donde-esta

¿Te puedes resistir al sonido de la notificación del WhatsApp, de Facebook o Instagram? 

Te cuesta decirle no a ese  nuevo mensaje. Obvio, la novedad engalanada de oportunidad está ahí. Algunos de esos mensajes puede que  sean relevantes o sean portadores una información muy importante para nosotros. Sin embargo, si somos honestos, no son la mayoría.

Nuestro cerebro busca novedad, la sorpresa, la noticia, la primicia, el evento, el acontecimiento… y con el gran despliegue de plataformas y dispositivos a nuestro alcance (o clic de distancia), la tentación de ser multifuncionales es apabullante.

Estamos inmersos en una dinámica de constante búsqueda de lo nuevo. Esa “novedad” activa nuestro sistema de dopamina. Entonces un mensaje nuevo digital, provoca otro mensaje, que se envía a varias partes del cerebro con estas sustancias químicas de recompensa.

Así nuestro cerebro recibe una grata recompensa cada vez que perdemos la concentración y nos vamos tras ese nuevo mensaje. 

El neurocientífico y psicólogo cognitivo Daniel J. Levitin asegura que en promedio estamos consumiendo información que es el equivalente a 175 periódicos al día. Esto es 30 veces el contenido que consumíamos hace 30 años.

¿Qué hacer entonces para mejorar nuestra atención?


como mejorar mi falta de atención

Qué podemos hacer es la gran pregunta. Claro, si queremos hacer algo.

Si sientes que tienes dificultades para concentrarte en tus tareas diarias (laborales, caseras, académicas) aquí te damos algunas recomendaciones que te pueden ayudar:

Apaga o silencia las alertas de los dispositivos que no necesites: un estudio hecho por Microsoft demostró que cuando los trabajadores eran interrumpidos por dispositivos electrónicos, les llevaba unos 15 minutos volver a concentrarse en una tarea complicada.

Aliméntate bien,  el cerebro necesita combustible: por ejemplo, saltarte el desayuno (uno equilibrado) significa que no funcionaras bien, lo que dificulta tu concentración. No tomar agua abre el camino a la deshidratación y, claramente, no esperes un buen funcionamiento de facultades cognitivas.

Haz ejercicios físicos: sabías que un estudio en la universidad de Illinois, en Estados Unidos, sugirió que el ejercicio aeróbico mejora a corto y largo plazo las regiones del cerebro relacionadas con la atención. 

Apaga o silencia las alertas de los dispositivos que no necesites: un estudio hecho por Microsoft demostró que cuando los trabajadores eran interrumpidos por dispositivos electrónicos, les llevaba unos 15 minutos volver a concentrarse en una tarea complicada.

Aliméntate bien,  el cerebro necesita combustible: por ejemplo, saltarte el desayuno (uno equilibrado) significa que no funcionaras bien, lo que dificulta tu concentración. No tomar agua abre el camino a la deshidratación y, claramente, no esperes un buen funcionamiento de facultades cognitivas.

Haz ejercicios físicos: sabías que un estudio en la universidad de Illinois, en Estados Unidos, sugirió que el ejercicio aeróbico mejora a corto y largo plazo las regiones del cerebro relacionadas con la atención. Duerme bien: a nivel celular, es mientras dormimos que el cuerpo se repara y restaura. Con menos de siete horas de sueño por la noche tu cerebro no recibe lo que necesita para funcionar.


Conclusión

En definitiva, estamos inmersos en una era donde la tecnología es fundamental para comunicarnos, trabajar, estudiar o entretenerse. Pero también, esto nos lleva a estar sobre expuestos a que lo digital sea una constante en nuestra vida. Sin embargo, esto afecta nuestras facultades cognitivas, como es la atención ¿Qué hacer? equilibrio, recuerde que los excesos nunca son buenos.


Equipo creativo y desarrollador de contenidos Factor Lúdico

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